El Isauro por dentro  

Un proyecto educativo  para personas en situación de calle y de extrema vulnerabilidad que funciona en San Telmo ( Paseo Colón 1366)  hace 22 años,  es sostenido por un equipo dispuesto a transformar la historia de más de 300 niños, jóvenes y adultos.

isauro

Una  reja blanca  antecede a la puerta principal  desde donde se puede observar una escalera con escalones  que ofician de asientos improvisados y de depósito de objetos personales de los estudiantes: changuitos con mantas, carritos de bebé, en definitiva, sus viviendas móviles.

Para entrar hay que tocar un timbre y automáticamente un guardia de una empresa privada de seguridad abre la reja. A diferencia de los que se conocen en otros ámbitos, éstos son amables y sonríen mientras esperan con paciencia que se les notifique el motivo de la visita. El más conocido es Roque, el portero más antiguo de la institución y el más querido por la comunidad.

Entrar al Isauro es lo más parecido a visitar un domingo la casa de algún  abuelo o abuela para su cumpleaños. En el primer piso funciona el jardín, la primaria,  las tres aulas del secundario, la oficina de coordinación y la preceptoría. Hay, además, talleres de oficios,  de bicicletas, panadería y un periódico “La realidad sin chamuyo”, producido por los mismos estudiantes.

Claudia, preceptora del secundario, es docente jubilada y tuvo un cargo directivo. Es delgada, atlética y  tiene el pelo largo y canoso. Haber formado parte del sistema educativo la posiciona en un lugar de familiaridad con cuestiones administrativas. Ella se ocupa de atender a todos y a cada uno de los que ingresan a su oficina; docentes que dejan planillas de asistencias, estudiantes que quieren contarle problemas o pedirle algo. Mientras, ceba mate, acomoda documentación o   guarda la carpeta de algún estudiante en un armario que tiene pegada, entre otras imágenes, la de Evita y la de monseñor Enrique Angelelli. – De a poco fui entendiendo la lógica del Isauro-, cuenta Claudia entre risas.

La licenciada Amanda Toubes, profesora e investigadora de la UBA, especialista en educación de adultos, resalta que en el Isauro al ponerse en el centro al sujeto pedagógico para escucharlo y comprenderlo, se genera una relación entre teoría y práctica para volver a probar diferentes caminos  y que en esa prueba radica el salto cualitativo de la institución.

En el Isauro se promueve y habilita a los sujetos a ser protagonistas de su formación teniendo presente que los tiempos de aprendizaje-enseñanza no son los que tradicionalmente se conocen. El vínculo que los estudiantes  tienen con el espacio físico, es muy complejo y se debe a que la mayoría no reside en lugares fijos o forma parte de las “ranchadas”. Por lo tanto, se dificulta que permanezcan sentados en el aula, lo que obliga a hallar maneras distintas de dictar las clases para promover entusiasmo y pertenencia.  En el marco de la materia Lengua y Literatura, en algunas clases se trabaja en modalidad taller donde con elementos reciclados cada estudiante confecciona un títere y a partir de allí surge un relato de vida.

Alan es  estudiante de primer  año. Vivir más de 10 en la calle y lidiar con el consumo de sustancias le dejaron marcas. Su silueta delgada se mueve  incesantemente, saluda con un beso a todas y todos los que se encuentra por el camino y esto provoca que tenga que ser llamado por un parlante para que los convocados a evocar los 250 años del nacimiento de Simón Rodríguez en la II Jornadas Inventamos o Erramos “Resistencias y desobediencias pedagógicas”, puedan disfrutar de su rap de apertura. Toma el micrófono con seguridad y empieza a improvisar un rap de protesta contra el gobierno saliente de Mauricio Macri, detallando derechos que se han perdido durante los 4 años de su mandato.Cada una de sus palabras que salen de su boca, están cargadas de pasión y agradecimiento en iguales proporciones.

Susana es alta, delgada y de voz armoniosa. Fue quien inició el proyecto en los ´90, retomando la labor  de alfabetizadora que tuvo en los ´70 cuando daba clases en la estación de tren de Constitución, inspirada por el maestro rural tucumano Isauro Arancibia, quién llegó a dirigir la Agremiación de Trabajadores de la Educación Provincial (ATEP), y desde allí impulsar la unidad de todos los gremios y aportar decisivamente a la fundación de CTERA. Además de ser maestro,  Isauro también apoyó las reivindicaciones de  los obreros del azúcar por sus reivindicaciones. Fue asesinado brutalmente el 24 de marzo de 1976.

Susana siempre tiene un gesto, un abrazo, una  palabra de aliento hacia cualquier estudiante que se acerque a hablarle. En los oscuros años de la dictadura cívico militar estuvo detenida. La define la desobediencia, ya que debió soportar intervenciones del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, cambios de edificios, y falta de financiamiento,  pero siempre siguió “resistiendo con ternura” y educó con el ejemplo, en una clara demostración de que es posible llevar adelante procesos transformadores  y promover el empoderamiento ciudadano en junto a aquellos que ante los ojos de los demás son los sin voz, los invisibles.

 Fuente: Bárbara Antico/Tercer Cordón

 

 

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