Represor suelto

El exjefe de la Policía de la Pampa, durante la dictadura, Luis Enrique Baraldini, fue fotografiado en libertad en las calles de Capital Federal. Estaba solo, sentado en un banco de la vereda, en Avenida Rivadavia al 6.700, frente al banco Piano, a pocas cuadras del domicilio que declaró como la residencia de su esposa.

represor

 

El represor está bajo el régimen de prisión domiciliaria en la casa de una de sus hijas, en Santa Rosa. La medida establece que solo puede salir a la calle junto a ella o su yerno.

El último 16 de agosto fue condenado por el Tribunal Oral Federal de Santa Rosa a 25 años de cárcel por  delitos de lesa humanidad contra 214 víctimas en La Pampa durante la última dictadura cívico militar. Los jueces decretaron su detención inmediata. Pero como los defensores apelaron el fallo, la prisión se hace efectiva una vez que la sentencia queda firme. Por eso sigue en la situación en la que estaba al iniciarse el juicio, con prisión domiciliaria. Eso no le impide, al parecer, deambular tranquilamente por las calles de la Ciudad de Buenos Aires. Una de las víctimas del juicio de la Subzona lo fotografió este miércoles a las 11.45 horas en el barrio de Flores mientras el represor revisaba el celular en la vereda.

 

Baraldini fue uno de los principales engranajes de la maquinaria de la represión ilegal y el terrorismo de estado en La Pampa. El TOF también condenó a otros doce represores en la culminación del debate que se había iniciado hace dos años atrás. Hubo una sola absolución. Las organizaciones de derechos humanos y las querellas celebraron el fallo, aunque anticiparon que apelarán el rechazo al pedido de declarar que los delitos se cometieron en el marco de un genocidio.

En octubre de 2018 Baraldini había sido escrachado en la Terminal de Santa Rosa, cuando regresaba de Capital Federal, junto al abogado y yerno, Omar Cayre, a pesar de la prisión domiciliaria. Después los jueces José Mario Triputti, Marcos Aguerrido y Pablo Lacava dijeron que tenía permiso para viajar con el objetivo de someterse a un tratamiento médico. También había sido detectado antes, en agosto de ese año, caminando solo por la calle Juan B. Justo al 300. Lo vieron vecinos, que denunciaron lo sucedido.

El exmilitar había zafado del primer juicio a los represores pampeanos, en 2010, porque se encontraba prófugo en Bolivia desde unos años antes, con la reapertura de los juicios por delitos de lesa humanidad. Pero finalmente fue encontrado en la navidad de 2011 y luego deportado, para encarcelarlo en la Colonia Penal de Santa Rosa.

En octubre de 2017 los jueces le otorgaron la prisión domiciliaria por tener más de 70 años. Entonces fijó domicilio en casa de una de sus hijas, Sandra, en la calle Cervantes al 500. Los jueces impusieron como condición del arresto domiciliario que permanezca en la vivienda y utilice una pulsera electrónica. En principio, Baraldini tiene que solicitar autorización formal para moverse a cualquier lado y bajo cualquier circunstancia.

Baraldini no solo actuó en La Pampa durante la dictadura, participó también del levantamiento carapintada de 1990 -fue condenado y luego indultado- y participó de un intento de golpe de estado contra el presidente Evo Morales, en Bolivia, en 2009.

Fuente: La Nueva Mañana, Córdoba

 

 

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