LA PRECISA III:  LAS PATAS DE LA MENTIRA

Datos comprobables para que no nos sigan engañando

Los medios de comunicación más importantes, funcionales al gobierno macrista, lograron instalar en gran parte de la población la idea de que los tarifazos que se vienen padeciendo desde 2016 son una consecuencia directa de las tarifas subsidiadas durante la gestión de Cristina Fernández de Kirchner. Se trata de una mentira que no resiste el menor análisis como demostraremos a continuación.

En primer lugar, los subsidios a la electricidad, el gas y el transporte para los sectores de menores ingresos existen en la inmensa mayoría de los países desarrollados. En segundo lugar, las empresas distribuidoras no dejaron de obtener ganancias durante el período 2004-2015, más allá de algún balance desfavorable. Si ello hubiese sucedido, no habrían vacilado en abandonar el país.

protesta tarifas

Pero el dato contundente que demuestra que no estamos pagando ninguna “fiesta del pasado” surge de comparar la inflación acumulada durante el kirchnerismo con los exorbitantes aumentos que benefician a las prestadoras de servicios.

Según las mediciones de consultoras privadas —para dejar afuera las cifras del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) que no eran consideradas confiables—, esa inflación acumulada fue de 1.080 por ciento. El dato es compatible, por ejemplo, con el índice elaborado por FADEEAC, que representa a los dueños de camiones y para el período mayo 2003-diciembre 2015 arroja una variación de 1.187 por ciento.

Si comparamos esa cifra, por ejemplo, con los incrementos en las tarifas de la electricidad y el gas en el período 2016-19, que oscilan entre 2.400 y 3.600 por ciento acumulado, se advierte que existe una diferencia de por lo menos 1.300 por ciento en perjuicio del consumidor. ¿Quién se quedó con la diferencia? Las distribuidoras de los amigos y socios del presidente Macri, que además no realizaron inversiones significativas como pudo verificarse en ocasión de los masivos cortes de luz que padecieron la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el conurbano bonaerense.

Lo insólito es que el Gobierno aseguró siempre que esos aumentos iban a permitir la reducción de los subsidios. Pero como sucedió con tantas otras promesas de Cambiemos, sucedió todo lo contrario. El año pasado se les pagó a las empresas 49 por ciento más por ese concepto.

En lo que atañe a los peajes, la estafa es todavía más evidente. Con el argumento de que no se había cumplido con un acuerdo firmado en tiempos del menemismo, se benefició abiertamente a Autopista del Sol —ligada claramente a Macri— y al resto de los concesionarios. Todos cobraron un cuantioso retroactivo y se vieron favorecidos con una extensión de los contratos por 12 años más, que contempla una dolarización de los ingresos. Además, quedaron eximidos de la obligación de levantar las barreras cuando la espera supera un tiempo razonable.

Para muestra basta un botón: los ingresos del grupo español Abertis (Autopista del Sol), que lucra con las concesiones de los accesos Norte y Oeste llegaron a crecer ocho veces. En el último ejercicio, el valor de los peajes aumentó 50 por ciento y los costos subieron sólo 23.

 

 

 

Posted in: Sin categoría

1 comentario en “LA PRECISA III:  LAS PATAS DE LA MENTIRA Deja un comentario

  1. Buena nota, solo una observación, la comparación del índice inflacionario global del período Kirchnerista, con el porcentaje de aumento de las tarifas, no es pertinente, aunque al final de la nota se brindan los datos adecuados. Un abrazo.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s