Dengue, zika, chikungunya y otras calamidades

La pasividad de las autoridades sanitarias, la indiferencia gubernamental por la situación de los sectores más desprotegidos de la sociedad y la ineficiencia propia de esta gestión parecen haberse confabulado para que este verano las enfermedades tropicales se conviertan en una grave epidemia. Las razones son claras. Pasen y vean.

“El dengue llegó para quedarse”, afirman con autoridad digna de mejor causa, funcionarios y sanitaristas del gobierno de Cambiemos. Una manera como cualquier otra de lavarse las manos ante la catástrofe  que podría suceder debido a la falta de previsiones y el recorte presupuestario que impide proveer de repelentes de insectos y otros elementos indispensables a los sectores más vulnerables de la sociedad. Hasta el momento, cuando el verano recién ha comenzado, son más de 50 mil los afectados en todo el país.

Illustration about dengue risk factor in Timor Leste.

¿Qué medidas se han tomado durante el invierno pasado, que es la época en que deben iniciarse las tareas de prevención? La respuesta es: reuniones institucionales, intersectoriales, implementación de exhaustivos protocolos, afiches y folletería. Pero no se  reforzó el trabajo de relevamiento territorial, ni hubo esfuerzos destacables en la detección de focos que generan la proliferación de mosquitos. Coherentemente con la ideología imperante que privilegia al individuo por sobre la sociedad,  las responsabilidades del Estado se diluyeron. Si la enfermedad avanza, dicen los publicistas oficiales, es debido a la falta de cuidado de los ciudadanos, que desoyen las recomendaciones.

La realidad se encarga de desmentir estas conclusiones. En las villas de emergencia, por ejemplo, la falta de urbanización determinó la existencia de barrios enteros donde no hay acceso al agua potable. Por lo tanto, los vecinos deben almacenar como pueden la que van a utilizar durante el día. ¿Qué se hace entonces? Se mira para otro lado. Un caso paradigmático es el de la villa 20 de Lugano. Los casos de dengue se multiplican hora tras hora y los vecinos se encuentran en estado de alerta. Desde fines de noviembre y hasta antes de finalizar el año se registraron 80 casos confirmados y otros 250 se están estudiando.

Pero lo peor de todo es que los afectados carecen de un establecimiento adecuado donde atenderse con la urgencia requerida, ya que el Hospital de Lugano, inaugurado como tal por Mauricio Macri en 2009 y construido por la empresa de su amigo personal Luis Caputo, devino en un simple centro de salud que atiende previa solicitud de turno, de lunes a viernes de 8 a 18. cierra los fines de semana y no cuenta con el personal ni los insumos necesarios, con lo cual las 40 mil personas que habitan el lugar, se ven obligadas a trasladarse más de 6 kilómetros hasta el Santojanni, el más cercano, totalmente sobrepasado por el exceso de demanda.

dengue2

Otro de los inconvenientes, que solo puede superarse con una debida política preventiva y la visita de profesionales a las zonas más castigadas, es que los síntomas del dengue son muy parecidos a los de la gripe, lo que determina que los más inadvertidos realicen consultas tardías. A todo esto, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, como si se tratara de una broma de mal gusto, ha procedido a distribuir unas pocas decenas de repelentes entre miles de potenciales enfermos.

———————————————————————————————-

La cifra de los afectados por las enfermedades tropicales en la Argentina alcanza ya a las 50 mil personas y amenaza con extenderse, ante la indiferencia de las autoridades sanitarias.

———————————————————————————————-

La fundación Proteger, especializada en estos temas, realizó un llamado a las autoridades responsables de Salud y Medio Ambiente, de los niveles nacional, provincial y municipal, para que su labor vaya más allá de las rutinarias fumigaciones que crean una contraproducente sensación de seguridad en la población y no atacan la raíz del problema: la permanencia  de microcriaderos domiciarios y peridomicialiarios del mosquito transmisor, circunstancia que se agrava por el hecho de haberse comprobado que los huevos del insecto resisten a los pesticidas y al cloro. Jorge Cappato, director de esa ONG, advirtió al respecto: “El fracaso actual, con más del doble de casos que en la epidemia de 2009, demuestra que hay que pasar de estrategias ‘verticales’, ineficientes, a campañas ‘horizontales’ con presencia estatal y una fuerte participación social”.

En referencia a la resignación manifestada por los funcionarios del área, Cappato añadió “Si bien nos enfrentamos a un gran desafío, con una mentalidad derrotista no hubiera sido posible erradicar de la Argentina los casos de malaria de los ‘50, ni frenar el avance del cólera en los ’90, ni haber obtenido éxitos en la lucha contra el Chagas. Las epidemias de fiebre amarilla –con el mismo mosquito como vector–, en el Buenos Aires del siglo XIX, sirvieron no sólo para crear el cementerio de la Chacarita, motivaron a las autoridades de entonces a generar una verdadera revolución del saneamiento y el agua potable en el país, acompañado de un cambio de mentalidad profundo en materia de salud pública. La actual epidemia de dengue muestra que no estamos a la altura de los cambios locales y globales. No vemos un cambio de rumbo en el Estado sobre cuáles son las medidas de lucha prioritarias y dónde centrar el uso de los recursos. Ahora bien, donde las autoridades no toman las medidas correctas deben reaccionar otras instituciones y las organizaciones de la comunidad, no hay más tiempo que perder ya que las lluvias y el calor seguirán hasta entrado este invierno”, sentenció. La cuestión se agrava ya que, por tratarse de enfermedades tropicales consideradas exóticas, no existen suficientes epidemiólogos ni son consideradas prioritarias en las políticas de salud.

El abordaje de la Organización Mundial de la Salud (OMS) incluye caracterizaciones tajantes: “¿Por qué se les dice “desatendidas” a algunas enfermedades tropicales? Porque las poblaciones más pobres, residentes en zonas rurales remotas, barrios suburbanos marginales o zonas de conflicto, suelen ser las más afectadas por estas enfermedades, que persisten cuando hay pobreza y se concentran de forma casi exclusiva en las poblaciones pobres del mundo en desarrollo, reciben poca atención y se ven postergadas en las prioridades de la salud pública porque los afectados carecen de influencia política”

En cuanto al papel que cumplen las fumigaciones, las organizaciones que estudian la extensión del dengue, chikungunya y zika”  coinciden en que las fumigaciones, consideradas por algunos como un arma implacable, matan a una mínima cantidad de mosquitos y suelen ser dañinas para el ser humano. Por otra parte, los tóxicos eliminan algunos de los enemigos naturales del mosquito, como sapos, libélulas, ranas y peces larvíboros, sin afectar los huevos que se han adaptado a ellos. Factores decisivos en la proliferación de estas enfermedades son el calentamiento global, la desertificación potenciada por el desmonte, principalmente en Santiago del Estero y  Salta y por el proceso de sojización que han promovido lluvias excesivas e inundaciones en gran parte del territorio nacional.

prevencion-dengue

Lo antes expuesto permite comprender que el desarrollo de las enfermedades tropicales que se verificará este verano no es un castigo de la naturaleza sino que se inscribe como un eslabón más en la cadena de carencias del sistema sanitario, otros son la falta de personal en todas las disciplinas y en las guardias, salarios miserables, falta de anestesistas y especialistas, concursos a los que nadie se presenta, vaciamiento de programas específicos como el de salud sexual  y discriminación a los pacientes.

El Equipo

Fotografía n° 3: Gustavo Pantano

Posted in: Sin categoría

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s