Tarjeteando

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Por Mirta Urdiales

Los sinsabores de los clientes de tarjetas de crédito, a pesar de la ley 25.065 y de la de Defensa del Consumidor, parecen no tener fin, en parte porque los bancos suelen ocultar cuidadosamente estos derechos.

Por eso resulta interesante conocer algunos de los aspectos más sobresalientes sobre este tema. Por ejemplo, que las bajas se pueden pedir en cualquier momento, diga lo que diga la entidad bancaria, y aun teniendo deudas pendientes.

Eso sí, dicho pedido debe realizarse de manera fehaciente, para que, en caso de “duda” por parte del banco, se pueda demostrar que existió esa solicitud de baja. En este caso, es aconsejable enviar un correo electrónico o una carta documento.

Demás está decir que, si quedan cuotas de alguna compra por abonar, esa obligación seguirá en pie, sin que haya que pagar gastos administrativos ni de ninguna índole a la entidad bancaria.

En otro orden de cosas, hay una conducta que los bancos repiten asiduamente, y consiste en enviar a sus clientes nuevas tarjetas que nunca fueron solicitadas. Y pueden hacerlo. Lo que no pueden es obligarlos a manifestarse por la negativa y dar un plazo para rechazar esa tarjeta que mandaron sin venir a cuento. Y mucho menos generar algún tipo de gasto originado en ese plástico indeseado.

Es muy importante tener esto en cuenta, porque hubo casos en que el cliente, ignorante de la maniobra, terminó en una situación de morosidad, que no buscó, y que le puede causar un enorme perjuicio. Estas situaciones tienen solución, porque en esos casos intervienen los organismos de control, pero no evitan ni la pérdida de tiempo ni el mal trago que se suele pasar.

Otro aspecto que resulta interesante conocer es que los bancos no pueden cobrar ningún cargo que no haya sido establecido en el contrato. Si se trata de un cargo nuevo, deben comunicarlo fehacientemente al titular de la tarjeta, lo que generalmente se hace a través del resumen de cuenta. Si esto no ocurrió, el cliente puede exigir la devolución de ese cargo cobrado.

Otro artículo para tener en cuenta es el 37, que en su inciso “c” expresa que el proveedor “Está obligado a NO efectuar diferencias de precio entre operaciones al contado y con tarjeta”. Y esto sí que es un clásico, porque a diario los compradores se encuentran con que los comerciantes cobran un porcentaje adicional sobre el producto adquirido o exigen un monto mínimo por abonar con el plástico.

No pueden hacerlo, porque la tarjeta de crédito constituye un sustituto del dinero en efectivo, y debería reemplazarlo con paridad. Y esto va a misa.

En cualquiera de los casos descriptos, se puede recurrir al área de Protección al Usuario de Servicios Financieros del Banco Central de la República Argentina (BCRA), mediante el teléfono gratuito 0800 999 6663, en el horario de 9 a 16.

La otra opción es dirigirse a Defensa del Consumidor de la Nación, al 0800 666 1518, de 9 a 17, o hacer la denuncia mediante la página consumoprotegido.gob.ar.

En ambos organismos se brinda el asesoramiento necesario para resolver estas irregularidades, que tantos dolores de cabeza suelen acarrear a los consumidores desprevenidos.

Por consultas y quejas, dirigirse, con un teléfono de contacto, a mirtaurdiales@gmail.com.

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